OJOS DE CAVERNA I


En tu antesala nuestro mar alarde,

te quiere tanto cual sombra aquilata

que el silencio tropieza con la tarde

y el corazón todavía arrebata.


Ni una escultura ni una ola cobarde

son el postigo del canal que me ata

ni un beso tardo aquel que nos aguarde

quien cemente mis labios color plata.


Eres tú desde adentro la voz quieta

que me sienta tan dulce en su silbido

y me acaricia en la cabeza prieta.


Eres tú del susurro, el conocido

que detiene los ojos en la grieta

para estampar la mente al seducido.


1 comentarios:

-Anna- dijo...

Hey señorito, me gusta mucho la imagen del título. Ya sabés que yo no soy muy amiga de las rimas, sin embargo creo en este caso van sutiles hasta el final, llevando al poema como en un solo hilo.

Un gustazo visitarte :)

Besos!