CUATRO INSTANTÁNEAS

Saint Emilion, abril 2008.

Nunca mis pupilas estuvieron

tan cerca de templarse

a ojos de quien observaba,

el reflejo de mi titilado.

***

Una terraza simétrica a la plaza

cuyos ángulos equiláteros

diferencian del orden

de mi cabeza.

***

Una ermita jubilosa bajo la torre

quien separa el soplo aireado

y asume el tiempo

del buen vino.

***

Tras mis pies

un laberinto de voluntades.

¿Y si te dijera que nunca antes

me sentí tan amado?

***

1 comentarios:

Rusa dijo...

¿Y si te dijera que nunca antes

me sentí tan amado?


Que bonito es